La relación entre Selena Quintanilla y Yolanda Saldívar comenzó como una historia de confianza. Saldívar era presidenta del club de fans y administradora de negocios vinculados a la cantante.
Con el tiempo, surgieron sospechas de irregularidades financieras, lo que llevó a una confrontación directa entre ambas. Este conflicto derivó en el asesinato ocurrido en 1995 en Corpus Christi.
El caso conmocionó a la opinión pública por la cercanía entre víctima y agresora, así como por el momento en que ocurrió, cuando Selena alcanzaba el punto más alto de su carrera.
Hoy, la negativa de libertad condicional reabre una historia que sigue siendo símbolo de tragedia en la música latina.
