El hábito de cargar el celular sigue rodeado de mitos y prácticas poco seguras. Muchos usuarios desconectan el cargador si sienten que se calienta o se guían únicamente por el porcentaje de batería para calcular el tiempo de carga, sin saber si estas acciones representan algún riesgo o son realmente efectivas.
Una encuesta realizada por Anker a mil personas en España revela que existe una brecha importante entre el uso cotidiano de los dispositivos y el conocimiento sobre potencia, seguridad y tiempos reales de carga. El estudio se da en un contexto marcado por la nueva normativa de la Unión Europea, que establece el estándar USB-C como cargador único.
De acuerdo con la compañía, esta regulación ha hecho más relevante la elección del cargador, especialmente ahora que muchos dispositivos ya no lo incluyen por defecto. Los usuarios buscan equipos seguros, compatibles y con rendimiento estable, además de opciones que funcionen para varios dispositivos como laptops, tabletas y smartphones.
Sin embargo, el informe concluye que la mayoría de las personas sigue tomando decisiones basadas en la intuición y la costumbre, obteniendo apenas un “aprobado justo” en sus hábitos de carga, lo que evidencia la necesidad de mayor información sobre el uso adecuado de la tecnología.
