Un inusual episodio ha captado la atención de cuidadores en el Zoológico de Chapultepec, donde un gato doméstico ha logrado infiltrarse en repetidas ocasiones al recinto de un tigre de Bengala para robar parte de su alimento.
De acuerdo con el personal del zoológico, el felino, de pelaje naranja y aproximadamente cuatro kilogramos de peso, ha sido visto en cámaras de seguridad al menos tres veces por semana durante los últimos cuatro meses.
El gato aparece de manera inesperada justo cuando el tigre ha comenzado a descansar tras consumir parte de su ración, acercándose con total calma a la bandeja de carne cruda para alimentarse.
El contraste entre ambos animales resulta notable, ya que el tigre, con un peso cercano a los 300 kilogramos, no ha mostrado conductas agresivas ante la presencia del intruso.
Los cuidadores han intentado diversas estrategias para impedir el acceso del gato, incluyendo el cierre de posibles entradas y la colocación de trampas con alimento, sin obtener resultados favorables.
Incluso al modificar los horarios de alimentación del tigre, el gato ha logrado adaptarse, lo que ha incrementado el asombro del personal.
Hasta ahora, el felino continúa ingresando sin ser detectado, convirtiéndose en una peculiar historia dentro del zoológico.
